El impacto de Airbnb en Durango

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Diversos estudios demuestran que los alquileres de corta duración, como los que se ofrecen a través de Airbnb, tienen un impacto muy limitado o nulo en la disponibilidad o asequibilidad de la vivienda. Casi la mitad de los anfitriones de todo el mundo afirman que los ingresos que obtienen con esta actividad los ayudan a pagar sus casas. Tres de cada cuatro anfitriones solo alquilan un alojamiento, normalmente durante unos días al mes. Por ejemplo, según nuestros datos internos, en las 50 ciudades más importantes para Airbnb1 en todo el mundo, los alojamientos enteros que se reservaron durante más de 90 noches en 2025 representaron solo el 0,5 % del parque inmobiliario total.2

En cambio, los expertos y los economistas coinciden en que los principales factores que contribuyen al aumento de los alquileres y los precios son problemas que vienen de lejos, como la escasa oferta inmobiliaria, las restricciones urbanísticas y aspectos económicos.

1 Atendiendo al valor bruto de las reservas en los 12 meses comprendidos entre el segundo trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026.
2 Se excluyen los anuncios que no son de viviendas, como los hoteles y los anuncios que no permiten reservas para estancias cortas (de menos de 28 días). La estimación del tamaño del parque inmobiliario incluye el total de viviendas por ciudad y se basa en datos de los organismos estadísticos locales, que corresponden al último año sobre el que se dispone de información.

1 By Gross Booking Value in the 12 months between Q2 2025 and Q1 2026.

2 Excludes non-housing listings, such as hotels and listings that do not allow for short-term bookings (less than 28 days). Housing stock estimates include total dwellings by city and come from local statistical agencies using the latest year available.

El sobreturismo está impulsado en gran medida por las grandes cadenas hoteleras, donde se queda la inmensa mayoría de los visitantes de los destinos más populares.

Airbnb forma parte de la solución, ya que ayudamos a los viajeros a descubrir nuevos destinos y hacemos que los beneficios que generan los viajes lleguen a más comunidades.

Por ejemplo, según nuestros datos internos, la mayoría de las estancias en Airbnb en todo el mundo tienen lugar fuera de las ciudades. Además, en nuestras encuestas, un 53 % de los viajeros en Airbnb en México afirmaron que no habrían visitado la comunidad en la que se quedaron si el alojamiento que reservaron en nuestra plataforma no hubiera estado disponible.

En la actualidad, aproximadamente el 80 % de nuestros 200 destinos principales de todo el mundo ya cuentan con algún tipo de normativa relativa a los alquileres de corta duración. Hemos colaborado con más de 1.000 Gobiernos para encontrar un equilibrio entre los beneficios que aporta la actividad de los anfitriones y las necesidades de las comunidades.

Varios estudios han demostrado que las normativas estrictas no funcionan. Un informe de Charles River Associates encargado por Airbnb estima que, solo en Nueva York, las restricciones a los alquileres de corta duración supusieron una pérdida de 197 millones de dólares en ingresos para los anfitriones, de 638 millones de dólares en ingresos para las empresas y de 82 millones de dólares en impuestos, e hicieron que los viajeros pasasen 2,6 millones de noches menos en la ciudad. Se identificaron patrones similares en Boston, Nueva Orleans y Filadelfia. El informe concluye que, «cuando las administraciones estatales y locales aprueban leyes estrictas sobre los alquileres de corta duración que suprimen la competencia, socavan los intereses económicos de la ciudad e imponen costes considerables y de gran alcance a los ciudadanos de a pie».

Nuestro trabajo en este ámbito no ha hecho más que empezar. Seguiremos colaborando con Gobiernos de todo el mundo para aprovechar la repercusión positiva de nuestra plataforma a la hora de ayudar a las familias y fortalecer las comunidades.

Airbnb genera ingresos fiscales adicionales, lo cual es beneficioso para las comunidades. Hemos colaborado con Gobiernos y administraciones de todo el mundo para ayudar a los anfitriones a conocer sus obligaciones y facilitarles el pago de los impuestos correspondientes. De hecho, hemos recaudado y liquidado 17.300 millones de dólares en impuestos turísticos en todo el mundo en nombre de los anfitriones.

Airbnb nació en 2007, cuando dos de sus fundadores alojaron a tres viajeros en su piso de San Francisco. Ha crecido mucho desde entonces y, actualmente, cuenta con más de 5 millones de anfitriones que han recibido a más de 2.500 millones de personas en casi todos los países del mundo. Todos los días, los anfitriones ofrecen estancias, experiencias y servicios únicos que permiten a los viajeros conocer otras comunidades de una manera más auténtica.

Esto solo es posible porque Airbnb está diseñado para generar confianza y fomentar estancias seguras. Por lo tanto, independientemente de si eres anfitrión o viajero o de si vives al lado de un alojamiento en Airbnb, tenemos el compromiso de crear herramientas y políticas efectivas, junto con un estricto control de su cumplimiento, para fomentar la seguridad de la comunidad, los viajes responsables y un trato respetuoso a los vecinos. Este compromiso incluye la prohibición de celebrar fiestas no autorizadas y de instalar cámaras en el interior de los alojamientos, la exigencia de que los pagos se realicen de forma segura y de que se comprueben los antecedentes penales, y el desarrollo de herramientas para ayudar a bloquear las reservas de alto riesgo. Además, en momentos de crisis, Airbnb facilita la solidaridad entre vecinos a través de Airbnb.org.

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